Sacrificio

Miré a mi alrededor y no había nadie allí. Espere una eternidad en aquel banco. Encendí un cigarro y recordé cuanto odiabas que fumara. Se hizo de noche y entre la niebla más espesa apareciste tú como un espejismo pero, sin duda, eras real, tan real como la pistola que sujetabas en tu mano. Empezaste a temblar cuando tus ojos se fijaron en los mios y miraste a través de mí. Todo paso muy rápido, apenas siete segundos.

¡Dispara! Me dolerá menos y sufrirás más.

¡Dispara! Sangraré más y te odiaré menos. Deseo sacrificar tu orgullo, mi miedo y nuestro silencio.

¡Dispara! Se valiente y enfréntate a lo que tanto temes. Quiero que me muestres tu interior.

¡Dispara! Solo quiero que tú seas la razón de mi muerte, ser el responsable de mi último aliento.

¡Dispara! Ya me he consumido y apenas queda nada de mí.

¡Dispara! No evitará que te siga amando.

¡Dispara! No tengo intención de rendirme. Quiero mostrarte todo lo que soy y lo que puedo ser.

¡Dispara! Porque si no lo haces, seré tuya para siempre. Tú serás mi dulce sacrificio.

Siete segundos fueron los que hicieron falta para que tu mano dejase caer la pistola. Con pasos eternos te acercaste a mí y me besaste con pasión, con anhelo y con… amor.

Balean-una-691411

Anuncios

Nada

Comenzamos siendo nada. El hielo fue lo primero que conocimos pero la complicidad entre nosotros hizo que se derritiera poco a poco hasta que ardimos juntos. Yo me sentía viva, sabía que no volvería a conocer el frío si estaba a su lado. Todo era demasiado intenso, demasiado cálido. La pasión se tornó fuego y nos quemamos. Estábamos en completa sincronía el uno con el otro. Yo era suya y él era mío. Sabíamos que no era para siempre y decidimos vivir el momento. Para nosotros todo lo que importaba era el ahora.

Quizás todo fue una mera ilusión porque el fuego resulto ser efímero. Tal y como vino, se fue. De la forma más agridulce nos fuimos congelando poco a poco. Otra vez hielo. Otra vez nada.

Sin él, vuelvo a sentir la desesperanza y el vacío de antaño. Y es que no me dio ninguna explicación, congeló mi corazón y se marchó.

nada

Perdida

De repente, me encontré en un mundo al que no pertenecía, sentí la soledad más que nunca y quise llorar pero mis lágrimas decidieron quedarse en otro mundo.

Me sentí perdida, pero no de la misma forma en la que uno se siente cuando te pierdes en una ciudad grande, no, me sentí perdida de verdad. Es una sensación que nunca antes había experimentado y lo más extraño es que me gustó.

Cuando fui consciente de seguir teniendo piernas me puse a caminar por lo que parecía ser una playa. La única luz que iluminaba aquel paisaje procedía del horizonte en el que el mar se perdía en el vacío. Todo en aquel lugar parecía ser inmenso y efímero.

En cada paso que daba, iba recordando más intensamente lo que me llevó a despertar en ese extraño mundo: mi muerte. Ni siquiera la sentí como real, estaba segura de que todo aquello formaba parte de un sueño, toda mi vida lo fue y que la realidad comenzó en el instante en el que me puse a andar por la arena.

Una silueta se dibujaba en lo alto de una roca. Estaba sentada mirando la inmensidad del mar. Sentí curiosidad y, en cierto modo, me alegré de no estar sola en aquel lugar. Lo único que recuerdo de aquel hombre misterioso es su mirada intensa que no tenía absolutamente nada que ver con lo físico, había algo en ella que hipnotizaba.

Lo primero que me dijo al verme fue “te estaba esperando”. Yo, que no podía apartar mi mirada de la suya, me senté a su lado y no fui capaz de decir una sola palabra, para eso ya estaba él. Me dio todas las respuestas que yo necesitaba y yo le di a él todas las preguntas que nunca se hizo.

silhouette-der-frau-beim-sonnenuntergang,-strand,-abendhimmel-202635

Precipicio

Soy egoísta. Soy una maldita egoísta. No puedo dejar que se marche, mi corazón no quiere dejarlo ir. Esta vez no es un simple “adiós”, es una eternidad sin él, sin su forma de ver la vida, su visión sobre los finales y la muerte, sin sus ansias de aprender, sus incansables esfuerzos por cambiar el mundo y sin su mirada, esa que me capturó y en la que sigo atrapada.

No puedo pedirle que se quede, no sería justo. No puedo soportar esto sin él, no estoy preparada. No puedo confesar cuanto le amo, no me atrevo. Egoísta, cobarde y llena de contradicciones, esa soy yo.

Siempre lo supe, siempre supe que amar a alguien es darle a otra persona la capacidad de poder destruirnos. Debí haberme hecho caso, pero ¿de verdad podemos evitarlo? ¿De verdad podemos huir de él? No, el amor nos hace sentirnos vivos y una vez que lo hemos encontrado, solo queremos caer por el precipicio y perdernos en su esencia.

No quiero olvidarle, significaría que estoy muerta, y no estoy preparada para aceptarlo.

abismo

Libertad

La luz de la Luna iluminaba mi cara mientras estaba tumbada en medio de la nada, entre montañas y árboles, ríos y piedras, vida y muerte. Era una más en ese paisaje, encajaba a la perfección. Mis pies acariciaban la hierba mojada, mis manos sentían el suave viento y mi corazón volvía a latir de nuevo, fuerte y decidido. De repente, comenzó a llover, miré el origen de aquel evento celestial y también mi cara se empapó. Todo lo que sucedía a mi alrededor repercutía en mí con una sincronía abrumadora. Grite pero nadie me escucho. Corrí, pero mis pies no se movieron. Lloré, pero no importó. Desperté y regresé al mundo real, al mismo lugar de siempre, mismas personas y mismos sentimientos. Hace tiempo que la rutina es mi infierno personal y no puedo escapar de él ¿por qué si estoy viva me siento medio muerta? ¿Dónde está mi libertad? Supongo que la libertad es una ilusión inventada por la sociedad porque somos esclavos de aquellos que se proclaman reyes, del poder, de nuestros sentimientos y decisiones, del amor, y de la muerte.

Que no os engañen, no somos libres, pero podemos decidir si convertirnos en esclavos de nuestra vida o de la de ellos. Sin embargo, deseo volver a mi pequeño paraíso de ensueño donde yo hago las reglas.

the_way_back-wallpaper-1280x1024

Vida

– Pareces necesitar algo – dijo Destino despertando mi parte consciente.
Necesito vivir.
– ¿Cómo es eso de vivir? – me preguntó intrigado.
– Antes te hubiera dicho que el truco está en mantenerse respirando pero ahora no estoy tan segura. Vives cuando haces lo que deseas cuando lo deseas, cuando persigues tus sueños a pesar de que se te escapen de las manos continuamente, cuando experimentas momentos e instantes de felicidad en los que solo importa el momento que estás viviendo y todo lo demás es algo secundario. También vives cuando te rompen el corazón, cuando tienes miedo o te decepcionan. Creo que vivir es sentir, porque por mucho que duela es mejor sentir algo que no sentir nada.
– Parece que este viaje nos está enseñando mucho a los dos – dijo Destino mirándome de forma intensa. No esperaba mi respuesta.
– Este viaje es una tortura detrás de otra, digas lo que digas. Aprender ya no me sirve de nada. Ojalá hubiera sabido entonces todo lo que sé ahora.
– Nunca es tarde para aprender.
– Excepto cuando has muerto – respondí apartando la mirada. Destino sostuvo mi cara tiernamente con sus manos y fue nuestra perdición. Me besó hasta quedarnos sin respiración y, finalmente, contestó:
– Sigue sin ser tarde.

Libertad

Intuición

Intuición, nos guía hacia destinos anhelados y nos permite conocer la esencia de todo lo que nos rodea. Creemos que la intuición va a revelarnos la verdad oculta de las personas en las que queremos confiar y que va a ser un depósito de respuestas pero la verdad es que unas veces es sabia y otras completamente inútil. Nos equivocamos al juzgar a las personas constantemente porque solo juzgamos lo que aparentan ser y no la realidad de lo que son. Nuestra intuición tiene límites, siempre los ha tenido, pero escogemos equivocarnos y no nos molestamos en ver a través. Sé de lo que hablo. Me equivoqué demasiadas veces, juzgué de más y también de menos, invoqué demonios y expulsé ángeles de mi vida. Nunca se sabe lo que puedes encontrar detrás de la máscara que todo ser humano lleva puesta.

En estos momentos, mi intuición me susurra que volverás a fallarme. Mi corazón, como piedra en el zapato, me ruega que me entregue a ti, aquí y ahora, quiere arder en llamas.

tumblr_static_3c2b9xgxhyckk0k0o4g0w8044